Nuestra historia
Este proyecto (aún sin título) se construye a partir de imágenes extraídas del flujo inagotable de internet: contenido absurdo diseñado para consumirse sin ser pensado. Son fragmentos del lenguaje visual dominante en nuestra cotidianidad; aparecen y se reemplazan continuamente hasta convertirse en un ruido permanente que circula sin memoria.
Trasladar este archivo al lienzo introduce una pausa en ese tránsito. Aquello que habitualmente pasa de largo permanece frente al espectador y adquiere una duración distinta. La pintura opera como un mecanismo de detención: toma imágenes destinadas al descarte y las devuelve al tiempo lento de la contemplación.
Esta operación desplaza el material hacia el espacio expositivo. Al ingresar a la galería o al museo, las imágenes adquieren una nueva condición y ponen en tensión nuestra disposición a mirar, situándose entre el consumo inmediato y la exigencia de permanencia.
La serie asume el absurdo como herramienta para examinar una cultura acelerada y sobrecargada. Convierte ese exceso en materia pictórica y hace de la saturación visual una forma de detenerse frente a aquello que normalmente se pierde en el flujo.